Excursiones
en Cordoba
Excursiones
en Cordoba hay que analizar dos cosas:
Los alrededores de Córdoba,
se caracterizan por sus pacíficas colinas repletas de olivares
y la llanura tenue con los cultivos de cereales, los grandes viñedos
de Montilla-Moriles, y los almendros, que en Enero y Febrero, todos en
flor, ofrecen una bellísima panorámica. Pero no se puede
decir que se conocen los monumentos de Córdoba, si no se han visitado,
en la carretera de Almodovar, a 8 km. de Córdoba, las impresionantes
ruinas de Madinat Al-Zahra, el que fue el Versalles cordobés del
s. X.
El palacio de Medina Azahara
En el año 936, por el capricho del Califa Abdul Rahman, comenzó
a construirse la ciudad latina más importante del mundo de aquella
época. En una superficie de 112 hectáreas, trabajaban a
diario 10.000 personas y se asentaron 4.300 columnas, la mayoría
procedentes de diversas partes del Mediterráneo. El resultado fue
una imponente urbanización que tomó 25 años en su
construcción.
La ciudad aprovechó las condiciones naturales que el territorio
ofrecía de forma excepcionalmente inteligente, destinando su parte
más alta a lo que fuera la fortaleza o Alcázar Califal,
en la media se situaban los salones administrativos o burocráticos
con jardines y en la más baja la Mezquita y la ciudad o zoco con
jardines y huertos.
Según cronistas de la época el Salón del Trono o
Salón Dorado estaba decorado con arcos de marfil y ébano,
adornos de mármoles, jaspe, oro y piedras preciosas; y en su centro
tenía una fuerte llena de mercurio, que reflejaba los rayos del
sol.
Pero esta colosal obra, que el califa planeara cuidadosamente hasta el
último detalle, tan sólo duraría 74 años.
Fue destruida y saqueada por los Bereberes, y de su destrucción
tan sólo se beneficiaron los bellos palacios de Córdoba,
que posteriormente emplearían en su construcción materiales
y elementos de dicha expoliación. Hasta 1910 no comenzaría
el lento proceso de devolver a la vida algo que ya sólo eran ruinas,
ardua tarea que dura hasta nuestros días.
La Sierra Norte
Viajando por estos bellísimos parajes, no faltarán riquezas
artísticas para admirar; como lo son la Iglesia de Santa Maria
de la Mota, del s. XII con sus huellas de la época romana y visigótica,
o la Iglesia de San Bartolomé, del s. XV, ambas en Montoro . En
Almodovar, podrá admirar su imponente castillo gótico-mudéjar
sobre una peña. Y en la alegre Palma del Río, visitar el
Convento de San Francisco, del s. XVI, utilizado hoy como hotel.
Los Valles del Sur
En los valles del Sur, seria muy agradable y "jugoso" hacer
una paradita para saborear una copa de vino en Montilla y en Moriles.
Sin por ello evitar el conocer la histórica Baena, sobre todo en
Semana Santa, por sus espectaculares celebraciones. Son también
de interés Aguilar, con su plaza octogonal, Espejo, con su Castillo
del s. XIV, Cabra con su tipismo andaluz de calles encaladas, o Priego
como centro de la Córdoba barroca, que posee una gran riqueza monumental.
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